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Cómo superar al iPhone

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Motorola juega bien con otros; Apple no. Claro que Cliq y Motoblur son nombres desafortunados para un nuevo teléfono inteligente con Android y una interfaz de usuario, respectivamente. Pero el nuevo smartphone social de Motorola adopta una tendencia creciente de reunir toda la información personal en tu teléfono de una manera que podría perjudicar a Apple.

Olvídense del hardware. El Cliq es físicamente aburrido. La auténtica novedad de Motorola es el Motoblur, su variante del SO Android, más concentrada en las redes sociales. Motoblur incluye una aplicación “de acontecimientos” y un widget en la pantalla de inicio que monitorea continuamente lo que pasa en Facebook, Twitter y MySpace. Estos tres servicios se integran en tus contactos y en un buzón universal para las redes sociales, el correo electrónico y SMS.

Esta idea –la de que deberías poder comunicarte con quienquiera que conozcas por los medios que tengan a su alcance- no es única de Motorola. La interfaz Sense del teléfono Hero, de HTC (disponible en Europa), mezcla los contactos de Facebook, Google y Microsoft Exchange. El Pixi y el Pre cuentan con Synergy, el cual utiliza una idea similar. INQ, empresa que hace celulares tradicionales baratos, también está haciendo lo mismo. Ninguna de estas implementaciones parece libre de problemas o completa; pero todas se dirigen a la misma meta.

También se trata de un objetivo noble. En esta época en que las redes sociales son tan importantes, nuestras amistades y contactos están dispersas entre servicios distintos. Uno bien podría desear mandar mensajes cortos, correos electrónicos y hacer comentarios en Facebook a la misma persona el mismo día. Claro que podrías acudir a tres sitios para hacerlo; pero una manera integrada parece más natural.

Debo reconocer que el iPhone maneja el correo electrónico mejor que los teléfonos con Android (éste te hace ir a múltiples aplicaciones de diferentes sistemas de correo electrónico, cosa que es rara). Pero fuera del correo electrónico y SMS, parece que Apple se pone de nervios con los sistemas de mensajeo de terceros, pues los relega a sandboxes diminutos donde no pueden ni interactuar entre sí ni ejecutarse en el fondo ni afectar aplicaciones como los contactos. Apple diría que esto asegura la estabilidad del SO, y es cierto; pero también se trata de una oportunidad perdida.

Si quieres mandar un mensaje usando Facebook o MySpace o tuitear en el iPhone, tienes que abrir una aplicación y esperar a que se cargue. Cuando te sales, se cierra la aplicación porque Apple sólo permite que los propios servicios de Apple se ejecuten en el fondo. Y los contactos del iPhone están dispersos; unos pocos en los contactos, algunos en una aplicación de IM, otros en la aplicación de Facebook, y los demás en TweetDeck.

Por fortuna para Apple, posee ventajas enormes en términos de interfaz de usuario sin problemas, hardware atractivo y una gran tienda de aplicaciones. No digo que su desinterés en jugar con Facebook, MySpace y Twitter sea un error fatal. Pero es una debilidad que los competidores de Apple pueden explotar.

Si esos competidores quieren ensanchar la brecha, necesitan promocionar activamente las API que permiten que los terceros se conecten a los calendarios, las listas de contactos y los programas de mensajeo. No deberías depender de una compañía celular para estar al día de las redes sociales. Si fueras vampiro, deberías poder conectar tu red nocturna en tu teléfono social sin que éste deba recibir primero el visto bueno del fabricante. Ésta es un área donde la verdadera apertura podría ser una gran fortaleza.

Claro que Motorola aún puede equivocarse. Cliq y Motoblur son nombres terribles. Muchos escriben ortográficamente mal el primero. Motorola tiene problemas conocidos con el control de calidad.

Palm también podría arruinar sus oportunidades. Palm necesita expandir sus opciones de compañías de telefonía celular más allá de Sprint en los EE.UU., por ejemplo, y hacer que Synergy alcance su potencial verdadero, cosa que puede ser una tarea más allá del personal relativamente reducido de Palm.

La posesión del balón la tiene Apple. La pregunta es si esta empresa quiere jugar con los demás. –Sascha Segan