Por Redacción; 24 Aug, 2009.
En Opinión, Sasha Segan.

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He aquí una gran idea que tal vez se les haya ocurrido a ustedes: la computadora que cambia de forma. Se trata de una cajita, del tamaño de un paquete de cigarros, o quizá se parezca a un iPhone. Tal vez se trate del iPhone. Agréguenle una pantalla grande y un teclado y ya tenemos una netbook. Transfórmenlo otra vez y ya queda como teléfono inteligente. Pónganle un teléfono delgado con Bluetooh, y ya quedó un teléfono de voz.
¿Por qué todavía no ha pasado esto? Me lo pregunto porque recientemente varias personas me han cuestionado por qué no pueden netbookizar sus teléfonos inteligentes, que actualmente poseen procesadores veloces y gigabytes de almacenamiento. No hablo de supuestas smartbooks, que son simplemente netbooks que poseen procesadores ARM. Hablo de máquinas auténticamente metamórficas con las que se pueda llevar un teclado completo y una pantalla grande, o no, según lo elija el usuario.
Parece que, durante la década pasada, la industria ha retrocedido en este aspecto. No ha habido ningún teclado Bluetooth nuevo para los smartphones desde 2006. Los teléfonos que poseen puertos video out vienen y van sin pena ni gloria. Me encantaría escribir artículos usando uno de mis teléfonos inteligentes tal como lo hacía en una Palm III en 1999; pero ésta poseía mejores opciones de teclado.
Recientemente tres compañías han intentado hacer convertibles los smartphones. Celio ha tenido el mayor éxito con su REDFLY, una laptop de $199 USD que se conecta a un teléfono con Windows Mobile. Funciona, pero sin soporte de video ni música, y es tosco. I-Mate me mostró en febrero un celular elegante que se pone en un cuerpo como de laptop; pero desde entonces no he sabido nada de la compañía. Desde hace dos años, Modu ha presumido unidades CPU chiquitas que caben en varios cuerpos telefónicos intercambiables; se rumora que se lanzarán pronto aunque sólo en Israel.
Y entonces ¿por qué los smartphones no pueden darles pelea a las netbooks? Dejemos de lado la capacidad de procesamiento, pues eso no será problema dentro de un año, más o menos. Esto es lo que se me ocurre.
El problema del sistema operativo
Yo cubro lo que Cisco Cheng, evaluador de laptops y netbooks, denomina burlonamente: “cosas sin SO genuino”. Lo que quiere decir es cosas que no ejecutan ni Windows XP ni Vista.
La mayoría de los sistemas operativos de los smartphones líderes son SO de verdad, por así decirlo, seguido basados en *nix; pero todos carecen de componentes web cruciales y de software de oficina popular. Adobe solucionará algunos de los problemas web antes de concluir este año cuando lance Flash para smartphones. Pero eso no cambia el hecho de que muchos fabricantes de smartphones hagan pasar a los desarrolladores de software por varios aros dolorosos, haciéndolos trabajar en Java con una mano atada detrás de la espalda (BlackBerry, Android), dándoles ningún acceso al hardware (Palm WebOS), u obligándolos a que cada uno de sus movimientos reciba el visto bueno según los caprichos de gente sin rostro (Apple).
La mayoría de la gente que trabaja demanda Office para realizar sus actividades –ése es el auténtico monopolio de Microsoft, no Windows–, y Microsoft se rehúsa a programar una versión de Office para los chips ARM con que operan los smartphones.
Los desarrolladores de software para teléfonos inteligentes han trabajado duro dentro de estas restricciones. Tomando en consideración que ahora existen 65,000 aplicaciones tan sólo para el iPhone, cuesta trabajo pensar que no hay miles de personas que desearían usar dichas aplicaciones con una pantalla y un teclado buenos y grandes.
Los aparatos híbridos son toscos y caros
Ésa es la lección que pudimos aprender del REDFLY. Se trata de un argumento común que siempre es cierto hasta que no lo es. La combinación de correo electrónico y un teléfono de voz parecía burda hasta que los BlackBerries lo hicieron; los teléfonos musicales parecían toscos hasta que apareció el iPhone.
Los aparatos híbridos sí tienden a valer más, y las netbooks comúnmente son baratas. Pero eso no ha impedido que los fabricantes de teléfonos inteligentes incluyan cámaras (y que disminuyan las ventas de las cámaras digitales) o que incluyan capacidades musicales (y que causen así problemas para el mercado de los reproductores de música distintos al iPhone). Ofrecer como opción un dock para el smartphone no parece inaceptable.
Así que hay que revisar con mayor profundidad lo que creo que es la verdadera respuesta:
Ni los proveedores ni Apple desean que esto suceda
Ahora casi todo el mundo posee una suscripción celular en los EE.UU. Así que una forma fundamental de que los proveedores se expandan es venderle a la gente más de una suscripción por persona, estrategia que Lowell MacAdam, CEO de Verizon, accidentalmente describió alguna vez de manera obscena como “penetración al 500%”.
Si compras un teléfono inteligente y una netbook, esto representa dos suscripciones. Pero si el smartphone se transforma en tu netbook, esto representa una sola suscripción. Dos, en la mente de los proveedores, es mejor que uno. Es por eso que Sprint no permite el tethering en el Palm Pre, por cierto; quieren vender planes de módems USB adicionales.
A los proveedores de todos modos los pone nerviosos la idea de poner aparatos de tipo laptop en sus frágiles redes; hemos visto el caos que millones de iPhones han causado en AT&T. Las limitaciones de la red se reducirán un poco cuando lleguen las redes 4G el año próximo; pero no se esfumará el deseo de hacer más dinero a través de las suscripciones a múltiples aparatos.
Además tal vez jamás haya un teclado para los iPhones porque Apple no quiere perjudicar las ventas de las Macbooks: de nueva cuenta, dos ventas se consideran mejor que una sola. Tal vez el enigmático iPad dé con un punto medio; pero aún parece que será un producto que no reduzca sustancialmente las ventas ni del iPhone ni de las Macbooks.
Para los usuarios la idea de usar el teléfono inteligente con un dock todavía parece magnífica; pero esto no sucederá hasta que los proveedores y los fabricantes de smartphones confíen en que podrían tener ganancias de este modo. Veamos qué pasa a principios de 2011. –Sascha Segan
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Pues yo tengo un n82 black de nokia y una laptop compaq con windows vista, y la verdad es mucho mas comodo tener todo tu mundo en el bolisillo, pero no es la manera mas elegante de hacerlo.
Ahora bien existen miles de aplicaciones para los principales SO moviles pero no se si lo hayan notado pero cambias de telefono mucho mas rapido de lo que desechas tu pc,(o por lo menos yo no tengo un cel por mas de ocho meses) y los vendedores de smartphones se dan cuenta de esto por lo que tambien cambian los sistemas operativos mucho mas rapido que en lo que sacan el nuevo mac os o windows(bueno el symbian s60 3rd ya lleva sus años). entonces el problema mas claro que veo yo es que los desarrolladores de software no ven tan fructifero el hacer programas para dispositivos celulares ya que rapidamente las tecnologias evolucionan, un ejemplo es este: Hace solo 4 años solo recuerdo que como smartphones habia el treo y uno que otro nokia communicator(con procesadores super pedorros y en algunos casos no necesitaban ram) y la tecnologia a llegado a tanto que hace solo unos meses toshiba presento el tg01 con procesador de 1ghz y 256mb de ram, en una pc no se ve una diferencia tan abismal, imaginense un intel atom 2 duo en un nokia o algo asi en un año, seria grandioso, pero representa una velocidad de evolucion tan grande que dudo que muchos salgan ganando. Oigan que se necesita para colaborar con esta web??
¿Microsoft no programa Office para AMR? Mi Smartphone tiene procesador de esos y viene con Windows Mobile y aplicaciones de Office. Creo que el mensaje es que MS no produce Office para otro SO mobil que no sea Windows Mobile.